Un alto porcentaje de los deportistas desconoce que su rendimiento físico no es al 100% de su capacidad debido a una falla en la mecánica de la respiración, la cual puede estar alterada por una obstrucción o enfermedad nasal de base

 La calidad de la respiración juega un papel decisivo a la hora de evaluar los resultados en una disciplina deportiva. Sin embargo, no siempre estamos conscientes de eso y de cuánto afectan los cambios bruscos de temperatura y los alérgenos en el ambiente, más si hay presencia de una obstrucción nasal o una enfermedad respiratoria de base.

Usualmente, las personas entrenan a tempranas horas de la mañana o en la noche cuando hay más alérgenos, el polen de las flores está más activo o desciende más la temperatura y hay mayor viento. Si a esto se añaden los cambios bruscos en el clima, entre la lluvia, el frío, el calor y la humedad,  la reacción en la nariz será inmediata y aumentará la producción de moco en la misma proporción que en los pulmones.

Así como el moco puede estancarse en la nariz, porque el tabique esté desviado, los cornetes estén recrecidos, haya rinitis alérgica, rinosinusitis o pólipos, igualmente esas secreciones pueden quedarse estancadas en los pulmones y sobreinfectarse fácilmente con la presencia de virus o bacterias en el ambiente, con lo cual aumenta la probabilidad de desarrollar una gripe, bronquitis o neumonía.

¿Respira siempre por la boca?

En el proceso normal de la respiración se cumple un ciclo, en el cual la nariz es protagonista por las siguientes funciones:

  • Limpiar el aire con las vibrisas o pelos que se encuentran en la entrada de los orificios nasales.
  • Humedecer el aire con el moco que produce. En condiciones normales la cantidad debe ser entre 1 litro y 1 ½ litro por día.
  • Calentar el aire al circular por la nariz y los senos paranasales.
  • Velocidad, darle la adecuada para que llegue a los pulmones. En este proceso y por la anatomía particular de la nariz, los cornetes – que también son llamados turbinas- actúan dándole al aire un movimiento turbinal para que llegue con la difusión y la velocidad adecuada a los bronquios a hacer el intercambio gaseoso de oxígeno-anhídrido carbónico.

Al respecto, la Dra. Sajidxa Mariño, presidenta de la Sociedad Venezolana de Otorrinolaringología, agrega: “Durante el ejercicio los cornetes se comportan como esponjas y se llenan de sangre. La causa de obstrucción nasal más frecuente es por hipertrofia de cornetes, independientemente de si hay algún otro problema de base. En consecuencia, se dificulta la respiración nasal y eso obliga al deportista a hacerlo por la boca, de allí que el aire que entra a su organismo sea frío, sucio, sin la humedad ni la velocidad adecuada para su máxima utilización a nivel pulmonar y por ello el rendimiento físico no será al 100% de su capacidad”, explica la especialista en cirugía endoscópica de nariz y senos paranasales.

Asimismo, los nadadores que están en constante contacto con los químicos de las piscinas, los corredores de asfalto o los montañistas expuestos a la flora y otros alérgenos, pueden desencadenar crisis respiratorias, más si son asmáticos, padecen rinitis alérgica -que siempre tiene una hipertrofia de cornetes de base- o desarrollaron rinosinusitis que, a su vez, en alto porcentaje inicia con una rinitis.

Respire bien, rinda mejor

Muchos deportistas no acuden a la consulta con el otorrinolaringólogo porque temen que la solución sea una operación en el quirófano que los aleje por un tiempo de su práctica. Sin embargo, existen otras alternativas que no necesariamente representarán un obstáculo en los entrenamientos y, por el contrario, favorecerán enormemente el desempeño y los resultados en competencia.

Principalmente, subraya la Dra. Mariño, que al terminar los entrenamientos las personas siempre deben lavarse la nariz para quitar el alérgeno. “Se recomienda utilizar un lavado nasal de los que podamos encontrar en las farmacias, preferiblemente en spray, con el que quitaremos las mircropartículas, el polvo o el polen. Este lavado debe hacerse tanto en la mañana como antes de dormir, para evitar la mayor secreción de moco. Además, es recomendable utilizar un pañuelito o mascarilla que tape la boca, frene el aire y así se respire caliente”, indica la especialista.

 Mariño es pionera desde hace seis años en trabajar con la técnica del láser diodo en el consultorio, con resultados comprobados en más de 500 pacientes, entre ellos, atletas y principiantes. Se necesitan menos de dos horas entre la preparación del paciente y el procedimiento (que se efectúa en 10 minutos), no hay dolor ni sangrado, no se colocan tapones posteriormente, no requiere hospitalización ni extensos reposos y puede ser realizado tanto en niños como en adultos.

Luego de la intervención con láser diodo en el consultorio, el paciente deportista puede reincorporarse inmediatamente a sus actividades ordinarias y al entrenamiento deportivo a las 48 o 72 horas, excepto los nadadores que sí ameritan una semana. “El uso de medicamentos posoperatorios no afecta el rendimiento ni las pruebas antidopaje porque el antihistamínico indicado rutinariamente vía oral se obvia en estos casos y se maneja solamente el tratamiento inhalado de absorción mínima para no tener complicaciones”, destaca la Dra. Mariño.

Para mayor información consulte en sus redes sociales: Facebook: Otorrino Dra. Sajidxa Mariño, Twitter / Instagram: @respiralibre y al teléfono: 0412.235.79.09

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